dijous, 15 de novembre de 2012

No nos resignamos

(Intervenció que vaig fer al debat de Pressupostos Generals de l'Estat pel 2013, el dia 12 de novembre de 2012; transcripció del Diari de Sessions)


Señorías, el Grupo Socialista ha presentado ochocientas noventa y tres enmiendas parciales a este proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2013. Ese conjunto de enmiendas representa, tal como nos comprometimos, una alternativa real al planteamiento que nos hace el Gobierno. 

Son enmiendas que hablan de ingresos, hablan de una propuesta más equitativa en la política de ingresos, de la misma manera que las partidas del gasto intentan atacar un problema, el más grave que tiene nuestra sociedad, que es el del paro, impulsando la economía productiva, propiciando un cambio de patrón de crecimiento, apostando por la industria para que tenga mucho más peso mediante el apoyo a la formación, a la I+D+i, a la internacionalización de nuestras empresas y a la financiación de la economía productiva. 

Repito, señorías, es una clara alternativa a la política del Gobierno, una política que, como se ha comentado desde esta misma tribuna, tiene un solo objetivo, el control del déficit público olvidándose de todo lo demás; una política que está dando resultados negativos para nuestra economía y que además está haciendo crecer las desigualdades y el sufrimiento de muchísima gente. Por tanto, son unos presupuestos que no sirven ni para paliar el paro, ni para hacer crecer nuestra economía, ni para garantizar la prestación de los servicios esenciales. 

Además, mucha gente -desgraciadamente cada vez más- está padeciendo con más dureza la crisis económica que tenemos en estos momentos. Ante ese panorama es muy difícil entender que todas nuestras enmiendas, como las de los demás grupos políticos, hayan sido rechazadas en Comisión y mucho nos tememos que van a correr la misma suerte en este Pleno. 

Ya les dije en mi anterior intervención que la mayoría absoluta solamente les daba certeza en el resultado de las votaciones pero que en ningún caso les garantizaba el acierto en los acuerdos que se adoptasen y, a la vista de los resultados, creo que les mantiene obcecados en una política errónea, una política que todo el mundo está confirmando que no está llevando a España y a los españoles a la salida de la crisis. Eso nos parece muy grave, mantener a toda costa una política que los datos día tras día desmienten y evidencian como errónea es absurdo, pero hay otra cosa que nos parece mucho más grave, y es vaciar de facto un debate tan importante como el de Presupuestos Generales del Estado. 

Con lo cual, señorías, esto no solamente degrada el debate en sí mismo sino que rebaja la calidad democrática y debilita las instituciones, unas instituciones de las que los ciudadanos esperan respuestas que sirvan para paliar sus necesidades y darles otro futuro de esperanza. 

Ante esta situación y por responsabilidad, aun sabiendo el destino de nuestras enmiendas, no nos resignamos a aceptar este estado de cosas y vamos a continuar proponiendo soluciones para que la política resuelva lo que debe resolver: a los mayores, que les garantice que van a tener pensiones que se revalorizan, unas pensiones que sirven en muchos casos para mantener a familias enteras; a los parados, que encuentren un puesto de trabajo y que tengan políticas que les permitan la formación para tener más empleabilidad; a los emprendedores, apoyo para que puedan realizar su proyecto y además crear riqueza; a los estudiantes, que no se les recorten las becas, que no se van a generar desigualdades entre ricos y pobres y además que van a tener una salida adecuada a su formación, sin tener que hacer la maleta y marcharse para otro país; a las mujeres, que no se les va a condenar -como tradicionalmente se les ha condenado- a seguir manteniendo, además de su trabajo, a sus mayores y a las personas dependientes de su familia, y a los jóvenes, que no van a ser el colectivo que se caracteriza por ser el que está más en paro. 

Señorías, rechazamos esta suerte de pensamiento único en el que pretenden que, como ineludible, sea una sola opción política. Vamos a trabajar duro para que los valores de la democracia vuelvan a prevalecer sobre los valores que cotizan en Bolsa, para dar respuesta a tanta gente que lo está pasando muy mal, construyendo desde la política y para todos, no solo para unos pocos, un futuro en el seno del cual habite la esperanza. 

Por eso, no nos resignamos y vamos a continuar trabajando. Muchas gracias, señor presidente.