divendres, 28 de setembre de 2012

És l'hora de la política




El passat dimecres vaig intervenir a la Comissió Constitucional del Congrés del Diputats, per fixar la posició del Grup Socialista a la PNL presentada per ERC, que demanava que acordéssim la derogació del Decret de Nova Planta de 1716.

Vaig aprofitar per comentar la situació política a Catalunya, i defensar la idea federal.

La meva intervenció, en castellà, va ser la següent:

Sr. Presidente,

Señorías, la Proposición No de Ley que nos presenta ERC – se lo digo con el máximo respeto a su señoría y a la formación política que representa - nos ha causado perplejidad, y expondré las razones más adelante.

Pero déjenme hablar del contexto político, porque puede arrojar luz sobre la motivación temporal de la misma.

La ciudadanía de Cataluña tiene que hacer frente a una situación muy difícil.

Una situación derivada de la grave crisis económica que padecemos, y que se ha visto agravada por la fracasada política de la derecha, tanto la catalana como la española.

Los recortes, el desmantelamiento del estado del bienestar y una nula política de impulso de la economía, han sido puestos en práctica gracias al acuerdo de CiU y el PP con el máximo entusiasmo.

Para ello, no han tenido ningún problema en incumplir todos sus compromisos electorales. De hecho, CiU solamente ha cumplido uno: la eliminación del Impuesto de Sucesiones a las rentas más altas.

El president Mas prometió un país en dónde se harían mas cosas con menos dinero, pero la realidad es que todos hemos acabado pagando mas para recibir menos.

Ante el fracaso evidente de su política, ahora nos ofrece la huida hacia adelante.

El debate en Cataluña, olvidando la cruda realidad que nos afecta, parece abocarnos a un choque de trenes por quienes plantean, como única salida a la situación, la secesión. Para conseguirla, pretenden dividir a la ciudadanía en función de su sentimiento de auto identificación nacional.

Otros, como el PP, abogan por el inmovilismo, que utiliza la Constitución como una ley sagrada e intocable. Señorías del PP, después de 35 años llegan ustedes llegan al Título VIII, pero para congelarlo y dar marcha atrás, con la recentralización del Estado.

Si de identidad se trata,  ambos olvidan que muchos nos sentimos a la vez catalanes y españoles en grados diversos, y queremos vivir reconocidos como nación, pero unidos en la diversidad. Porque eso nos hace más fuertes.

Por eso defendemos el ideal federal. Porque entendemos que es el que mejor se ajusta a un mundo de soberanías compartidas e interdependencias crecientes. Porque evita el choque de identidades y la fractura de la sociedad en función de los diversos grados de auto identificación nacional. Porque es coherente con los valores de fraternidad, solidaridad e internacionalismo. Y porque tiene como instrumentos privilegiados la acción política democrática, la negociación y el pacto.

Y lo hacemos con una visión puesta en el futuro, sin olvidar que hay que abordar la gestión del presente con tino y firmeza.

Por eso nos causa perplejidad su propuesta, en esta Proposición No de Ley.

No porque no compartamos la interpretación de la historia, sino porque entendemos que plantear ahora una resolución como la que nos proponen esta fuera de lugar y no responde a los retos que debemos abordar. Por lo tanto, ¿qué pretenden con esta iniciativa?

Señorías, han transcurrido casi 300 años desde 1716! Y han pasado cosas en estos 300 años. Muchos catalanes han hechos cosas, que también deben ser tenidas en cuenta. Nuestros padres, nuestros abuelos han luchado por sus ideales. Mi padre estuvo exiliado varios años y mi abuelo yace enterrado en la fosa común del campo de concentración de Argeles-sur-Mer, por defender a Cataluña y a la República. ¿No cuenta esto? Para mi cuenta y mucho. Y quiero ser coherente con su lucha. Su propuesta nos parece un brindis al sol, impropia del momento que estamos viviendo; y la ciudadanía esta cansada de política ficción.

El mero principio de temporalidad, de que una norma posterior deroga la anterior, ya debería ser suficiente para entender que el Decreto ha sido derogado, como derogadas fueron las Leyes Fundamentales del franquismo por la Constitución Española.

Pero supongo que eso lo tenían muy claro cuando presentaron la iniciativa. De lo contrario, ya lo habrían hecho mucho antes.

En esta Comisión se debatió el vigente Estatuto de Autonomía de Catalunya, que fue refrendado por la ciudadanía de nuestro país y su preámbulo también ofrece una buena respuesta a su propuesta.

En el debate que se llevó a cabo, se cito a uno de los padres del socialismo catalán, Rafael Campalans.

Yo quisiera recordarles la cita, extraída de sus discursos pronunciados en 1923. Porque sus palabras, referidas a principios, continúan plenamente vigentes:

“Catalunya no és solament –com voldrien alguns- la geografia i la història passada. És, sobretot, aquest deler regenerador que s’encomana a tots els homes que hi viuen, és a dir, aquesta voluntat d’història futura. No és la història que ens han contat, sinó la història que nosaltres volem escriure No és el culte als morts, sinó el culte als fills que encara han de venir”.

Cataluña no es solamente – como quisieran algunos – la geografía y la historia pasada. Es, sobretodo, este ahínco regenerador que se contagia a todos los hombres que viven en ella, es decir, esa voluntad de historia futura. No es la historia que nos han contado, sino la historia que nosotros queremos escribir. No es el culto a los muertos, sino el culto a los hijos que todavía han de venir.

Señorías, es temerario hacer oídos sordos a las demandas que surgen de Cataluña y máxime de aquéllas que provienen de los que queremos seguir formando parte de España. Es la hora de la POLITICA en mayúsculas, no del inmovilismo o la cerrazón.

Muchas gracias señor Presidente.